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3.1.09

Leonor le sonríe a 2009




























Leonor Watling posó embarazada para el reportaje "¡Feliz 2009! Sonríe y vencerás" que sale en la revista Elle de este mes. Éste es el pie de su foto:

El deporte ha sacado nuestra parte más tribal, nos hemos unido bajo el grito de "soy español" como un clan. Es como cuando gana una competición tu colegio y te gusta decir "yo estoy en ese bando".
Además de la actriz, también han posado para el reportaje Luz Casal, Rafa Nadal, Gemma Mengual, Alaska, Martina Klein, Pau Gasol, Pitingo, Vivi Ruano, Álvaro Pombo y Alberto Contador, entre otros.

30.9.08

Leonor Watling contra la guerra

Ayer Leonor Watling presentó en Madrid la campaña de Intermón Oxfam 'Por un mundo más seguro'. Ésta es la noticia de la agencia EFE:

La falta de protección de la población civil en conflictos como los del Congo, Colombia, Irak o Sudán es la principal denuncia que Intermón Oxfam refleja en su informe "Por un mañana más seguro", presentado este lunes por la actriz Leonor Watling y la psicóloga colombiana Milena Olave.

La actriz y cantante del grupo Marlango ha prestado su voz para dejar constancia de durísimas declaraciones de mujeres golpeadas por la guerra en Darfur o el conflicto armado en Colombia, testimonios que "ojalá no fueran verdad y no tuviéramos que repetirlos para darnos cuenta de que esto sucede".

Según Pilar Orenes, portavoz de Intermón Oxfam, "los grandes cambios geopolíticos actuales ofrecen una nueva oportunidad para proteger a los civiles del genocidio y otras atrocidades, la gran asignatura pendiente de gobiernos e instituciones internacionales".

Este informe, realizado para Oxfam por el analista Ed Cairns, reclama que la protección de los civiles sea la prioridad en cualquier conflicto, así como establecer una tolerancia cero ante los crímenes de guerra y una mayor rapidez de actuación.

Del mismo modo, exige a los miembros permanentes del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas "renunciar al uso de veto cuando se trate de crímenes de guerra, crímenes contra la humanidad, limpieza étnica y genocidio".

La psicóloga Milena Olave, miembro del Comité de Defensa de Derechos Humanos del Valle del Cauca (Colombia) ha alertado de que "la seguridad democrática tiene que estar relacionada con el bienestar y no con la guerra".

Olave ha criticado la situación actual de su país, Colombia, y la gestión de sus gobernantes, afirmando que lo que allí existe "no se llama terrorismo sino tráfico de armas".

Intermón Oxfam ha advertido de que, con el nuevo orden mundial y el papel protagonista de países como Estados Unidos, China, India o Rusia, "el mundo será más inseguro para todos si no existe una clara voluntad política para prevenir las atrocidades y garantizar la seguridad de la población civil".

El informe "Por un mañana más seguro" está basado en los más de 60 años de vida que Oxfam Internacional lleva buscando soluciones para los principales conflictos mundiales.

En 2006, el 63% de los refugiados del mundo provenía de Irak y Afganistán.

La "guerra del terror", según Intermón Oxfam, ha eclipsado otras crisis como las del Congo, con 5,4 millones de víctimas, que dobla las de Irak o Colombia.


Puedes obtener mucha más información sobre esta campaña en este enlace.

29.9.08

El momento más romántico del festival

El pasado sábado tuvo lugar en el Kursaal la gala de clausura de la 56ª edición del Festival de Cine de San Sebastián. Esto decía la revista ¡Hola! del momento que protagonizaron Leonor Watling y Jorge Drexler:

Óscar Martínez, Concha de Plata al Mejor Actor, envió al músico Jorge Drexler al escenario a recoger su premio. El artista recibió el galardón de manos de su novia, la actriz Leonor Watling, embarazada de seis meses. La pareja protagonizó el momento más romántico del festival, cuando intercambiaron un tierno beso sobre el escenario de El Kursaal.


Aquí termina la cobertura especial que esta web ha dedicado a la presencia de Leonor en el festival de San Sebastián. Pincha en los siguientes enlaces para ver:

27.9.08

Galería: Leonor Watling en San Sebastián

Hoy finaliza el 56 festival de cine de San Sebastián. La ciudad despide un año más su acontecimiento más importante con un polémico palmarés, para variar, que ha premiado a la película turca La caja de Pandora con la Concha de Oro y al filme argentino El nido vacío con la Concha de Plata al mejor actor (Óscar Martínez). Si quieres ver el resto del palmarés, pincha aquí. Ayer le fue entregado a Meryl Streep, quien tiene actualmente en cartel en España la comedia musical Mamma Mia!, el Premio Donostia.

Leonor Watling, como ha venido contando esta web, ha formado parte del jurado, y por San Sebastián se ha dejado ver luciendo embarazo junto a su novio Jorge Drexler.





24.9.08

Leonor Watling, fabulosa en San Sebastián

Ayer en soitu.es publicaron una entrevista de Alberto Moreno a Leonor Watling, tomada en San Sebastián, donde la actriz ejerce de jurado del festival de cine. En la charla Leonor habla sobre su participación en la muestra, su maternidad y su futuro:

'Un poco más de Leonor, por favor' es el primer título que se me viene a la cabeza con respecto a lo que ha pasado hoy, pero es más periodístico el que va arriba ('Leonor se quiere mudar con Almodóvar'). Más Leonor porque sabe a poco, porque está hasta arriba de actos sociales, viendo al menos seis horas de cine al día y conociendo la ciudad, qué menos, que para eso es miembro del Jurado de esta 56ª edición del Festival de Cine de San Sebastián. Ella es nuestra conexión nacional dentro de un heterogéneo grupo en el que la acompañan Jonathan Demme (director), Michael Ballhaus (director de fotografía), Martina Gusman Urruti (productora), Masato Harada (director), Nadine Labaki (directora) y Clare People (directora).


A veces se la puede ver corriendo de una sala a otra de la mano del cantante Jorge Drexler para llegar al siguiente pase. Con su piel blanquita, marca de la casa, y su panza enorme, que le da ese brillo especial que dicen que tienen las embarazadas. Y por eso de que va de un sitio a otro con cierto estrés, meterse en su agenda de entrevistas es misión casi imposible, misma razón por la cual, un tête à tête computa como algo cercano al milagro. Nos dice su jefe de prensa que la actriz 'tiene que atender a todas las teles y a ocho periodistas de prensa escrita en una hora. Os corresponde un 'pool' conjunto, os repartís las preguntas. Era eso o tres minutos para cada uno'. Y claro, qué le vas a decir, que vale.

Pero por favor, un poco más de Leonor para la próxima vez. Y un poco más de Watling también. Entre su llegada a la suite 103 del hotel María Cristina, con su ropa inmaculadamente negra y sus zapatillas doradas, y su despedida pasó exactamente lo siguiente: fotos, sonrientes saludos y todas estas preguntas:

En tu calidad como jurado, explícanos un poco cómo está siendo tu mecánica de trabajo.

Es un regalazo estar aquí. He tenido mucha suerte por el grupo que se ha juntado este año. Somos muy respetuosos con el trabajo de los artistas con el de las películas que estamos viendo. Cada uno es de una parcela, pero estamos siendo todos muy generosos en la manera de expresarnos. Además de juntarnos a discutir y a opinar, aprendemos un montón. Intentamos ver juntos las películas, no por nada en concreto, porque cuando salimos de las proyecciones no hablamos, pero intentamos ir todos al mismo ritmo, saber más o menos dónde estamos todos y evitarnos un superconsenso todos el último dia.

¿Crees que un jurado con tantas sensibilidades distintas será capaz de ponerse de acuerdo?

Yo creo que eso es lo bonito. Venimos de tipos de cine muy distintos y de generaciones muy distintas, pero eso es lo maravilloso del cine. Hay algo que trasciende en él que está más allá de la altura a la que te impacte, porque es raro que no te dé un golpe una película que ha golpeado a otro. Puede ser un gancho de izquierda del que sales tumbado, como diciendo 'esto es la bomba', y que el otro te diga 'a mí me ha dejado sin aire un poquito, aquí en en el bazo', pero normalmente a todo el mundo le da. A lo mejor concretar va a ser mas dificil. Llegar a ver quién se lleva mejor foto igual es más complicado y ahí lo haremos con mas cuidado.

¿Por qué crees que te han elegido para componer el jurado?

Es una buenísima pregunta (ríe Leonor). La verdad es que es la tercera vez que me proponen ser jurado y me hacía muchísima ilusión y estaba convencida de que nunca más me iban a invitar si no lograba venir este año. Creo que la razón es porque siempre componen los jurados con una mezcla muy interesante entre gente muy 'senior' en su trabajo, o que tenga una opinión muy experimentada; y siempre hay alguien joven, un actor un productor...

¿Cómo te ves a la hora de elegir?

Hombre, es que no estoy sola. Es como estar en un bar opinando de fútbol y que te nombren seleccionador, pero creo que he trabajado lo suficiente y he visto lo suficiente como para ver lo difícil que es hacer algo con independencia de que salga bien o mal. El hecho de que no te salga bien del todo es como que no te salga un 'soufflé'.

¿Qué produce más nervios: juzgar o que te juzguen?

Desgraciadamente, que te juzguen, porque no depende de ti.

Pero se debe sentir una gran responsabilidad a la hora de intentar no dejar nada que merezca la pena fuera del palmarés...

Hay cosas que puede que valores mucho y que no consigan nada, pero sólo por el hecho de estar en Sección Oficial ya están valoradas. Es interesante ser jurado porque (cuando premias) estás diciendo qué quieres que vea la gente, decides dónde poner la linterna para ver dar un poco más de luz a un producto de manera que pueda darse a conocer.

Estadísticamente, están casi destinados a que tu veredicto, con un 90% de probabilidades, sea pateado. ¿Se juega ya con ese conocimiento?

Sí, pero es algo que no puedes tener en cuenta. Es importante saber que el nivel de las películas, por el mero hecho de estar aquí, es alto. Es como el valor de los militares, que se sobreentiende. Más alla de eso, sólo hay que decidir a quién le vas a subir el volumen.

Pero a veces se puede pecar de paternalismo 'poniendo esa luz' en cinematografías más pequeñas a las que el premio pueda apoyar más que a aquellas que tienen mucho más aparataje.

Eso depende del resto de peliculas que compiten ese año. A lo mejor hay algunas que están bien, pero la que te ha pateado el bazo es una muy pequeña. Parte del lema del festival se refiere al intercambio cultural. Lo que se buscan son películas que muestren un mundo que no conoces, que puede ser el de debajo de tu casa. No me refiero sólo a la lejanía geográfica.

"Yo voy a estar tocando hasta el 20 de noviembre, y espero que el bebé se lo tome bien, porque no pienso parar. Luego, como el trabajo de actriz depende del físico, hasta que no vuelva al mío, me irán todos los papeles muy pequeños"

Posiblemente, como actriz, te fijas más en los aspectos interpretativos...

Para mí una buena interpretación no es sólo el resultado de un individuo, sino que conlleva un esfuerzo sobrehumano, dirección, es maquillaje, vestuario, todo... Además en el jurado está Jonathan Demme (director de 'El silencio de los corderos') y respeto más su opinión sobre los actores que la mía propia. Creo que puede ser mucho más objetivo que los actores que formamos parte del jurado.

¿Te has puesto en la situación de decir: 'Jo, yo esto lo haría de esta otra manera'?

No, la verdad es que a mí no me pasa eso. Nunca 'se me va' para allá, creo.

¿Cómo se siente un miembro del jurado ante una proyección en la que a los cinco minutos la gente empieza a irse de la sala ('Tiro en la cabeza')?

A mí no me afecta. Yo sé que en este sentido, en Cannes, según acaba la película, se llevan al jurado, como escoltados por una guardia pretoriana, para que no vea si hay aplausos o abucheos. Pero yo miro otras cosas. Cuando me hace gracia algo, me río, pero no quiero decir que cuando una película me hace llorar o reír me parezca mejor o peor.

¿Qué género prefieres?

Depende, voy por rachas, pero disfruto mucho de las comedias, y no son muy bien consideradas. Cierto es que están muy sobrevaloradas por la producción pero, claro, hay que compensar por algun lado y por eso la crítica no les da tanta bola.

¿Eres asidua al cine?

Sí, pero cada vez menos de las salas, porque, como casi todo el mundo tengo uno de esos excelentes equipos de cine en casa, y no salgo. Y es por ahí por donde viene la crisis del cine español. Pero aquí, ser jurado es que te lleven a comer comidas riquísimas y a ver cuatro películas y eso es un regalo por el que no te tienes que sentir mal. No tienes que salir del cine y hacer algo útil, porque estás a eso.

"Yo me mudaría a vivir a la productora de Almodóvar, tipo Charlot, que tenía a todos los actores ahí para cuando los necesitara"

Los dos pasados años estuviste en el Festival de Jazz de San Sebastián; éste en el de Cine; ¿qué es lo te que toca el próximo?

¿Que más hay, de publicidad? (Leonor vuelve a reír).

¿Qué prefieres: la música o el cine?

Es que tengo la suerte de no tener que elegir. Yo sé que a los músicos les da mucha envidia el concepto de festival de cine porque no existe en su campo. No existe un lugar donde te juntes a conocer a los otros artistas, a los productores... No hay el nivel de compañerismo que hay en el cine. Independientemente de que te gusten las películas, supone el hecho de formar parte de algo que está sucediendo.

¿En el futuro, qué lugar ocupará la música y cuál la interpretación?

Lo desesperante es que no se puede calcular mucho. Depende de las ofertas que tienes y de los guiones que te llegan, eso no se puede elegir. Si pudiera mantener el nivel de ambas facetas, tanto la de Marlango como la del cine... Supongo que irá por rachas, pero en principio lo que tiene prioridad es escribir canciones y atender a los guiones, porque éstos son como icebergs, que se mueven poco. Son 50 personas y un dinero que hay en un momento dado. Una gira se puede mover más, es más fácil.

"Ser etiquetada es raro, luego entras en la sección de ofertas y te etiquetan de otra manera. No lo sé, creo que de alguna manera hay que llamar a las cosas. Hay nombres e insultos para todos los gustos"

A corto plazo, la Leonor cantante y la Leonor actriz serán deudoras de lo que pase con la Leonor madre, ¿no?

¿De esto? (Leonor ríe por tercera vez —sólo contamos las carcajadas— y se señala el vientre). Yo voy a estar tocando hasta el 20 de noviembre, y espero que se lo tome bien, porque no pienso parar porque tenemos la gira cerrada hasta entonces. Luego, como el trabajo de actriz depende del físico, hasta que no vuelva a mi fisico, me irán todos los papeles muy pequeños, pero a partir de primavera sí estaré leyendo guiones.

¿Cuál es tu opinión sobre los Donosti y sobre la presencia de Almodóvar para entregarle el premio a Antonio Banderas? ¿Pudiste hablar con él? ¿Te apetece volver a trabajar con él?

Hombre, claro, pero se lo dejé de decir porque me di cuenta de que mi conversación estaba empezando a ser muy aburrida. Yo me mudaría a vivir a su productora, tipo Charlot, que tenía a todos los actores ahí para cuando los necesitara. Y con respecto a Meryl Streep, me parece una diosa. Ella es la que hace el tipo de cine que me gusta. Un drama y, de repente, 'Mamma mia', que dices 'Olé, olé ese pelo rubio'. El cine consiste en contar cuentos. Es hacer llorar un día y al siguiente, lo contrario.

¿Cómo se lleva la etiqueta de icono 'cool' e intelectual para casi toda una generación?

Ser etiquetada es raro, porque luego entras en la sección de ofertas y te etiquetan de otra manera. No lo sé, creo que de alguna manera hay que llamar a las cosas. Hay nombres e insultos para todos los gustos.

A los 15 minutos que nos había prometido su jefe de prensa pudimos arañarles 30 segundos más, pero a ninguno nos supo a victoria, porque queríamos un poco más de Leonor y un poco más de Watling.

26.7.08

Adrià Collado acompaña a Leonor en 'The Magic Tale'

Leonor Watling y Adrià Collado se encuentran rodando The magic tale, la primera película española en 3D. Escrita y dirigida por el periodista y productor catalán Jordi Llompart está inspirado en su cuento El Corazón sobre la arena. La película cuenta la historia de Jana, una niña barcelonesa de diez años que, después de conocer a un niño bosquimano en las calles de Barcelona, emprende un viaje imaginario por el desierto de Namibia en busca del país de los sueños y las criaturas mágicas. Su encuentro con otros niños, animales y fenómenos naturales harán que descubra que el sentido de la vida se encuentra en la belleza y el amor auténtico por los demás.

Adrià interpreta al padre de la niña mientras que Leonor es un hada. La modelo Verónica Blume interpreta a la madre.

24.7.08

Verano Marlango






Estos son los lugares en los que parará Marlango los próximos meses:


30/10/2008 - 00:00:00
Madrid.
La Riviera



26/10/2008 - 20:00:00
Puertollano (Ciudad Real).
Auditorio Municipal



19/10/2008 - 22:00:00
Ibiza.
Auditorio Can Ventosa



11/10/2008 - 00:00:00
Sant Feliú de Llobregat (Barcelona).
Campo de Fútbol



12/09/2008 - 21:00:00
Oviedo.
Plaza de la Catedral



06/09/2008 - 00:00:00
Castellón.
Recinto de Ferias



30/08/2008 - 00:00:00
Figueres (Girona).
Plaza del Ayuntamiento



28/08/2008 - 00:00:00
Albacete.
Recinto Ferial



21/08/2008 - 00:00:00
Jerez de la Frontera (C
ádiz). Patio San Fernando Alcázar









Y ahora la revista Vanity Gay nos ofrece esta entrevista, publicada en su edición impresa el año pasado.

EUFÓRICA MELANCOLÍA (VANITY GAY)

En estos días, Hold me Tight, el primer sencillo del tercer álbum de Marlango, ya está invadiendo las ondas con esa atmosférica sensualidad que transmite la Watling cuando se planta delante de un micro.

Delicia pura, eufórica melancolía, jazz popeado, vibrante relax, perfume musical, compleja sencillez, tarde dominguera… The Electrical Morning pide a susurros un hueco en tu MP3.

Porque los deseos tienden a cumplirse tenemos en portada y entrevista a Marlango. Porque nos gustan los artistas que trabajan desde la humildad y la honestidad. Porque nos gusta la gente que decide ofrecer lo mejor de sí misma en este mundo lleno de gente que no regala más que mierda. Marlango es un oasis y The Electrical Morning su tercera palmera que nace y crece con esbelta firmeza para embellecer el horizonte.

Queríamos sentarnos con Leonor y Alejandro para charlar con la misma sencillez y humanidad que ellos desprenden; jugar a los vestiditos con ellos y hacer unas bonitas postales inspirados en su propia atmósfera. Puro Marlango para tus ojos.




Vg VanityGay: “El tercer álbum es el de la consagración” y “renovarse o morir” son dos de los mayores tópicos que pesan sobre los músicos. ¿En qué aspectos es novedosa, en vuestra opinión, The Electrical Morning respecto a los dos anteriores trabajos?

Alejandro Pelayo: Este álbum ha sido diferente desde la misma concepción de las canciones. Hemos trabajado por primera vez en la composición con la guitarra, por ejemplo. Incorporamos además la presencia de cuerdas, más guitarras, instrumentos nuevos como el Martenot, y el minimoog. Pero sobre todo el cambio fundamental lo ha dado la experiencia adquirida con los dos discos anteriores y las dos giras. También el sentido del humor, la ironía y un poco ese sacudirse la melena en comparación con los dos discos anteriores.

Vg: Lo que más me gusta al escuchar la música de Marlango es que desde los primeros acordes crea irremediablemente una atmósfera propia. Evoca muchos sonidos que suenan familiares, pero al mismo tiempo, vuestra música es muy particular. Un sonido propio y reconocible ¿se busca, se inventa, se encuentra por suerte, consiste en no disimular las influencias…?

A. P.: Sale, se persigue… O nos persigue él a nosotros. No lo sé. Es la forma que tenemos de respetar lo que creemos que una canción necesita. No tenemos una premisa de cómo tiene que sonar. A cada canción, desde que es muy pequeñita, desde que sólo es un piano y una voz, o una guitarra y una voz; cada cosa que le ponemos encima es porque creemos que lo necesita. Entonces, al final, nosotros somos los primeros oyentes. No tomamos ninguna decisión previa: vamos haciéndolo de una forma muy artesanal pero persiguiendo lo que creemos que la canción necesita. No hay ningún plan.

Vg: Grabáis las canciones “del tirón” tocando todos a la vez. ¿Es precisamente una búsqueda de esa atmósfera? ¿Es una oda a esa imperfección que inspiró el anterior álbum? ¿Queréis que se transmita el disfrute del directo?

A. P.: Solemos grabar siempre así, todos a la vez. Y luego a partir de ahí retocar cosas. Nos gusta más grabar así.



Vg: Otra de las cosas más bonitas que transmitís es sencillez, tanto en vuestra música como en vuestra imagen (portadas y videoclips). Yo diría que llegar a lo simple, a la esencia, es harto complicado. ¿Cómo consigue Marlango que hacer música parezca algo tan fluido y fácil?

A. P.: Gracias por pensar que es así. En primer lugar, para nosotros, es una forma de comunicarnos y una terapia, personal y colectiva. Luego, una necesidad. No sé si conseguimos que suene de una manera u otra, pero necesitamos que suene primero para nosotros. Luego está el trabajo de todos los días. Las canciones no caen de un árbol. Quedamos todos los días para tocar y para intentar encontrar algo.

Vg: Manifestáis que con los directos las canciones crecen y evolucionan. ¿Es muy diferente un primer concierto de gira del último?

A. P.: Sí, se van sumando cosas cada día y las cancones cambian y pasan por muchos estados de ánimo. Incluso dentro de la misma semana la cosa cambia mucho de tocar un lunes a tocar un viernes, de tocar en el norte a tocar en el sur, de tocar en un teatro con la gente sentada a tocar al aire libre con la gente de pie y bebiendo…

Leonor Watling.: Las canciones son como personas, al principio no las conoces tanto y luego las vas conociendo. Al final de la gira es cuando de verdad las entendemos.

A.P.: Al final de la gira tienes la posibilidad de jugar con las canciones. Tienes toda la información y sabes qué pasa cuando va arriba o abajo. Cada uno sabe, desde su instrumento, cómo puede hacer un efecto dominó con respecto al de al lado.

Vg: ¿Es la música el mejor lenguaje para expresar sentimientos y el inglés el mejor vehículo para llegar a todas partes?

L. W.: Cantamos en inglés porque es lo que nos sale cantar, no hay nada pensado, nada premeditado. Es cierto que hay una parte de comunicación que se pierde con el público español cuando cantamos en inglés. Es diferente a cuando cantamos fuera y entienden las letras… Yo escribo pensando en inglés y supongo que también es lo que mejor le va al estilo de nuestras canciones.

A. P.: La respuesta sería que no componemos pensando en nadie ni en nada. Componemos porque nos hace falta sacar algo de dentro y eso sale en directo.



Vg: De acuerdo. Hacéis las “canciones que os nacen” y ciertamente se nota que hacéis música principalmente para vosotros, para disfrutarla y de una manera muy natural. ¿Os sorprende pues, que vuestra música haya llegado a tanta gente? O ¿no pensar en cómo gustar es el secreto para gustar sobremanera?

A. P.: Hombre, es todo muy sorprendente. Desde el primer disco, en ningún momento contábamos con nada. Contábamos con hacer el disco, tenerlo y enseñárselo a nuestros familiares, a nuestros amigos. A partir de ahí todo ha sido muy sorprendente.

L. W.: Hacer algo pensando en gustar o no a alguien, no funciona ni en la vida, ni en nada.

A. P.: Al final lo que te sale es lo que eres. Por mucho que a uno le gustaría que le saliera un Leonard Cohen u otra gente a la que admira, al final sale lo que eres.

L. W.: Componer, al menos para mí, no es inventarse nada. Componer es buscar algo que está. No nos estamos inventando un tipo de armonía nueva ni inventando nuevas palabras. Todo eso ya existe. Cuando nos sentamos a componer mi sensación es la de estar pescando. A veces recoges algunas cosas y piensas “qué suerte que eso no lo haya pescado nadie antes”. Es como encontrarte con una lubina de 7 kilos, pero la diferencia es el anzuelo que tienes. Leonard Cohen tiene otro anzuelo y pesca otras cosas…

Vg: Pero, ¿no es cierto que a veces las discográficas pueden coartarte incluso a la hora de seleccionar las canciones?

L. W.: Lo que hacen las discográficas es ayudarte; construirte un espacio donde tú puedas jugar. Por lo menos a nosotros no nos limitan ni nos obligan a nada. Al revés, nos proporcionan un patio donde jugar.

Vg: ¿Por qué este disco suena menos melancólico que los anteriores?

A. P.: Eso es una cuestión de opiniones. A veces escribimos una canción pensando que es la más divertida que hemos hecho nunca y viene alguien después del concierto para decirte que se ha emocionado y que ha llorado mucho. Cada uno tiene una opinión y todas son válidas. A mí, el primer disco no me pareció un disco tan nostálgico como luego he leído que para todo el mundo lo fue. Éste sí me parece más optimista, con más ironía y más sentido del humor, pero siempre intentamos compensar. Si la letra va hacia un lado muy alegre, la armonía y la música va hacia otro para que el que lo escucha tenga la oportunidad de decidir. De esta manera, las canciones están más vivas; para que alguien pueda decidir que ésa es su canción, si está triste; pudiendo además resultar que alguien a su lado esté muy contento y también sienta que está escuchando su canción. O sea, que no todo sea siempre blanco o siempre negro.

Vg: Leonor: en el cine expresas sentimientos que otros han escrito. ¿Escribir las letras de Marlango cubre la necesidad de expresar la manera que tiene Leonor de ver la vida? En otras palabras, ¿podemos conocer mejor a Leonor en Marlango que en el cine?

L. W.: A la primera parte de la pregunta sí y a la segunda, no. Hay veces que eres más sincero con las palabras de otro que con las tuyas porque te lo puedes permitir. Marlango no es la mejor manera de conocerme. Ninguna de las dos es completamente honesta ni completamente falsa.

Vg: Alejandro: detrás de cualquier artista subyace la necesidad de ser escuchado pero parece que la popularidad te incomoda especialmente. ¿Es Leonor (popular antes de Marlango) el parachoques mediático perfecto donde te resguardas?

A. P.: La palabra artista nos incomoda sobremanera, porque artista es como un 5.0 dentro de la profesión. Nosotros somos músicos y tenemos un oficio. Pero sí, mi situación es la menos mala en que se puede estar.

Vg: ¿Qué tiene la música para convertirse en adictiva para tanta gente? ¿Qué os da a vosotros?

L. W.: Todo. Para mí la música es tiempo sin espacio. Es mágica. Te regala otra dimensión donde puedes soñar despierto. Por eso creo que la música es tan importante y siempre ha existido y existirá en todas las culturas. La música es ese idioma extrañísimo que le habla a esa parte nuestra que no es racional y todos tenemos.

A. P.: A mí me da algo a nivel personal, que no me da ninguna otra cosa. Dentro de una canción o de una sinfonía… Escuchando una música, todo es posible. En una película hay un espacio físico donde estás sentado y aunque puedes estar muy metido en la historia, existe una distancia con respecto a lo que estás viendo. Además sabes que se va a acabar. Cuando lees un libro, se va a acabar. Pero la música no se termina porque en cualquier momento puedes volver a la sensación de escuchar por primera vez Blackbird de los Beattles. La música va poniendo post-it’s en el cuaderno de nuestra vida.

L. W.: Para mí es lo más parecido a la Teoría de la Relatividad de Einstein. Es como un agujero negro, es lo más evocador. Algo como los olores, pero mientras que un olor se acaba muy rápido, la música se puede habitar.

Vg: Todos tenemos una escala de prioridades ¿Por qué motivo os alejaríais de la música?

L. W.: No, no creo que lo hiciera nunca. Quizá cambie la relación con ella; quizá en lugar de cantar en un teatro para 2.000 personas, cante en un sitio donde si me encontrara la policía, me detendría… Pero no, no me alejaría por ninguna razón.

22.6.08

Leonor Watling desnuda

Leonor Watling es una de las protagonistas del espectacular reportaje fotográfico realizado por Jaume de la Iguana para la revista Elle, en el que la actriz y otras 9 celebridades como Patricia Conde, Elsa Pataky o Laura Sánchez se desnudan para "denunciar el abuso del agua". Todas las fotografías están expuestas en el Pabellón de las Artes de la Expo del Agua, donde estarán colgadas hasta el 6 de julio.

Éste es el texto que acompaña a la fotografía de Leonor:

Sequía extrema

Un tercio de la superficie de la tierra está amenazada por la desertificación y una de cada seis personas no dispone de agua limpia para satisfacer sus necesidades más básicas.

29.3.08

Leonor Watling como Audrey y otros de sus mitos

Entrevista y reportaje fotográfico publicado en la revista Elle. Texto por Almudena Ávalos. Fotos: Juan Aldabaldetrecu. Realización: Inmaculada Jiménez.

Se pone delante de nuestro objetivo para reencarnar a sus grandes mitos. Tomen asiento... Empieza la función.

De ella siempre se dice que está en su mejor momento, y es que desde que empezó su carrera ha sabido mantenerse arriba.

Roba horas al día para dar conciertos con su grupo, Marlango, con el que está de gira presentando su nuevo álbum, The electrical morning.

Tras el éxito de Los crímenes de Oxford de Álex de la Iglesia, pronto volverá a los cines con Lezione 21, de Alessandro Baricco. Maquillador, estilista, fotógrafo... todos están listos para convertirla en sus iconos: Warhol, Audrey Hepburn, Sara Montiel y David Bowie.

Al comienzo de la sesión parece tímida, pero se va soltando hasta acabar metiéndose al equipo en el bolsillo. Entre foto y foto se nos descubre con una mirada difícil de asimilar por su cercanía y picardía, unas ojeras que hablan de vida y una sencillez que invita a la conversación.

«Una vez dijo amor. Se poblaron sus labios de ceniza», recita a Luis García Montero, mientras se enciende su eterno cigarrillo, toma el tercer café y dice que le encanta el maquillaje. Así es Leonor, impredecible.


¿Eres de las que juegan a ser una mujer diferente en cada ocasión?

Desde que nacemos actuamos, igual que respiramos, pero yo, como trabajo actuando, hace tiempo que decidí ser dolorosamente honesta en mi vida.

Tener que ser una persona abierta por tu trabajo, ¿no te hace buscar una parcela en la que nadie te perturbe?

Necesito un cuarto de descompresión forrado de colcha blanca (risas). No, enserio, hacer puzles me encierra en una burbuja personal.

Entonces, por tu cumpleaños siempre te caerá un puzle, ¿no?

Qué va, porque soy muy tiquismiquis, y los quiero con un determinado tipo de pieza y que sean entretenidos. Tengo una mesa donde siempre hay alguno a medio hacer, pero he de reconocer que no todos los termino.

¿Hay algo que te caracterice cuando te sientes cómoda?

Sí, que estoy muy callada. Cuando me relajo soy observadora, aunque me den brotes de hacer el payaso, luego vuelvo otra vez a meterme en mí y me dedico a mirar.

Conciertos, rodajes, promoción... ¿tienes una escala de preferencias?

Por supuesto, cuando llego a casa necesito quedarme en silencio un rato. Tumbarme, apagar el teléfono y no estar para nadie: ni mi madre, ni mi chico, ni nada. Si tengo quince minutos me siento y miro una pared en blanco; si tengo media hora, miro una pared quince minutos y luego los otros quince hablo con la gente, y si tengo 45 minutos, pared, hablar y puzle... Así de sencillas son mis prioridades. Parezco muy calculadora, ¿no? (risas).

¿Cómo ha sido trabajar en la primera película de Alessandro Baricco?

Conocerle ha sido un verdadero viaje en el tiempo, porque él es la quintaesencia del italiano renacentista en todo: en su pelo, en cómo se viste, en su manera de hablar... Su inteligencia y su sensibilidad forman un binomio genial.

¿Has adelgazado para que no te vuelvan a preguntar si estás embarazada?

(Risas). Es que adelgazo y engordo con mucha facilidad. En Los crímenes de Oxford estoy como mínimo con seis kilos más, en plan supermujer italiana. Es gracioso porque Elijah Wood, que es el protagonista, y yo somos de la misma altura, pero le sacaba un cuerpo. En las escenas de cama es como para gritar «¡pobrecitoooo!». Pero Álex de la Iglesia quería algo carnal, y yo lo estoy más que nunca.

Sara Montiel era ese tipo de mujer, ¿no?

¡Claro! A mí me encanta Sara Montiel. Había pensado en disfrazarme de alguien español, como por ejemplo Concha Velasco en Las chicas de la Cruz Roja, pero Sara tiene más glamour, y al instante me vino a la cabeza Veracruz.

¡Cómo la miraba Gary Cooper!

Es increíble, eso era química. No es que antes las mujeres fueran más guapas sino que los hombres las sabían mirar muy intensamente y con mucha testosterona.

¿Qué harías si te despiertas una mañana en la cama y eres David Bowie?

¡Y tengo a Imán al lado! Lo primero que hago es coger el móvil y empezar por la ele a llamar a mis colegas y tomarme unas cervezas con Lou... ¡Lou Reed! Luego con la te llamo a Tom Waits. Y así uno por uno a todos sus amigos, como si fuera lo más normal del mundo.

Tú tampoco tienes mala agenda: Almodóvar, Coixet, Baricco... ¿Qué dicen de ti tus amigos?

Que soy una freak y una sabia. También me dicen que soy una persona práctica emocionalmente.

La prensa del corazón te persiguió en un momento dado, ¿qué se siente al verse en una portada?

La verdad es que mi vida es bastante aburrida, porque no hago más que trabajar. Descubrieron que salía con mi chico (el cantante y compositor uruguayo Jorge Drexler) cuando ya había pasado tiempo y fue a él al que peor le sentó. No tengo tele, ni leo esas revistas, así que me da igual.

Las canciones que escribes están llenas de poesía, ¿qué sueles leer?

Últimamente leo mucho a poetas como José Hierro, Emily Dickinson y Ajo, que es una micropoetisa genial que dice cosas como: Te quiero y me importas un pimiento, ahora no lo entiendes pero lo entenderás con el tiempo. Conocer a gente como ella es la suerte que te da el trabajar en esto.

¿Qué ha sido lo mejor y lo peor que te han dicho nunca?

Soy afortunada porque me dicen cosas maravillosas, pero lo mejor ha sido cuando me han dicho que soy buena amiga. Lo malo casi nunca me lo dicen a la cara, cosa que detesto, pero supongo que lo peor es que soy una egocéntrica.

¿Y te sientes identificada?

Bastante. Aunque yo creo que lo somos todos, ahora más que antes. Siempre hablamos de mi mundo, mi ética, mi...

¿Eres una persona romántica?

Soy más de fábula que de romanticismo. Las cenas a dos velas me inquietan y me ponen muy nerviosa. No concibo el amor de pareja eterno ni tampoco entiendo la palabra fracaso, son términos como inteligencia militar, que para mí no existen.

Las 10 caras de Leonor





























































































Siempre tengo en mente. El sexo, no lo puedo evitar. Tiemblo con El frío, soy muy friolera; pero también con mi chico. Me desarma Ver al que está enfrente de mí desarmado. No salgo de casa sin... La agenda, el tabaco, las llaves, un cuadernito...¡llevo siempre un bolso enorme y repleto de cosas imprescindibles! Una vez al día hago... Un crucigrama del periódico. Salto de alegría... Con un concierto en directo. Cuando quiero huir de todo Me escapo a la casa que tiene mi familia en Segovia. Me encanta Dormir en un hotel del centro de Madrid, aunque viva en esta ciudad. La última sorpresa que me he llevado Ha sido con el último disco de Radiohead.He llegado a la conclusión De que nunca llegaré a ninguna conclusión concreta. Me vuelvo loca... Y me cojo un avión para dar un abrazo a Thom Yorke de Radiohead. He tenido suerte... Al haber conocido a Pedro Almodóvar y a Alejandro Pelayo (compañero de Marlango). Una frase que me caracteriza es... Tengo una teoría.

Publicado en la revista Elle. Texto por Almudena Ávalos. Fotografía por Ximena Garrigues.

7.3.08

Leonor Watling en los Fotogramas de Plata


El pasado lunes por la noche se entregaron en la sala Joy Eslava de Madrid los premios Fotogramas de Plata. Leonor Watling acudió a la 58ª entrega de los galardones después de tener que perderse la gala de los Goya cuando ya tenía el vestido preparado por culpa de la faringitis que la mantuvo en cama por esas fechas. Leonor entregó el premio a mejor película, que fue a parar a La soledad de Jaime Rosales. Belén Rueda fue elegida mejor actriz de cine por El orfanato imponiéndose a la ganadora del Goya Maribel Verdú y a Blanca Portillo, ambas por 7 mesas (de billar francés). El premio a mejor actor de cine fue para Alberto San Juan por Bajo las estrellas.

Más información y fotos de los ganadores y los asistentes

29.1.08

Sex, cigarrettes & Rita Hayworth

Entrevista publicada en la revista Cinemanía de enero de 2008. Texto por Mariló García. Fotografía por Paco Peregrín. Estilismo por Kattaca.

PUNTUAL, ES LA PRIMERA EN LLEGAR

Leonor Watling no se ha tomado aún su café ("podríamos ir a la cafetería pero hay mucho ruido", adelanta), aunque no le importa esperar. Son las tres de la tarde. En el estudio madrileño donde Leonor se va a convertir por unas horas en Rita Hayworth (Nueva York, 1918-1987) entran y salen maquilladores, fotógrafos, ayudantes y modelos. Sin embargo, Leonor parece ajena al frenético trasiego. "¿Nerviosa? Para nada", dice, mientras se enciende un cigarrillo y hojea el número de diciembre de Cinemanía, en el que Eduardo Noriega se transformaba en el protagonista de La naranja mecánica. "Da miedo. Se parece un huevo", exclama boquiabierta. Esto de disfrazarse le encanta. "Mi familia tiene una casa muy antigua en Segovia y desde el siglo XVIII nadie ha tirado nunca nada. Todavía hay ropa que mi hermana y yo nos poníamos desde pequeñas". ¿Así que te gusta posar? "A mí lo que me gusta es que me disfracen. Posar como Leonor, no, porque yo, ser, no soy nada en concreto, eso tiene más que ver con el ego", confiesa.


La actriz repite con Álex de la Iglesia, tras la película para televisión La habitación del niño (2006), en Los crímenes de Oxford, donde comparte suspense con John Hurt y Elijah Wood. Y además, lanza The electrical morning, su tercer disco con Marlango, cuyo segundo videoclip (Walkin' in Soho) iba a rodar al día siguiente en Barcelona. En resumen: entrevistas y más entrevistas. "Me he acostumbrado. Aunque hablar de mí me aburre, es aturullante. Cuando vuelvo a casa apago el teléfono, no puedo oírme, escuchar mi voz...". ¿Y siempre es así? No. Si la entrevista es buena... (resopla, emitiendo un bufido), la conversación te ayuda muchísimo. Es una buena terapia. No me había dado cuenta... Cuando es mala vas a piñón". Cruzamos los dedos.

Hablemos de Rita Hayworth en Gilda (Charles Vidor, 1946), cuya bofetada de Glenn Ford y su sensual striptease de guante mientras canta Put the Blame on Mame han pasado a la historia del cine. "Junto a Las modelos (Charles Vidor, 1944) me fascina lo que provoca, su sensualidad en Gilda. El hecho de que quitarse un guante fuera porno", dice la actriz. "Además, le atiza en la cara por quitarse un guante. Era suficiente esto (hace como que se lo quita) para entender que eso era sexo puro... Como Nine Songs ahora". Y ríe a carcajada limpia, para al segundo ponerse seria al pensar en Rita. "No nos gusta idolatrar la desgracia, pero hay algo en la gente que no está del todo ordenada, que no encaja, que tiene mucho imán".

EL EFECTO GUARANÁ

Su personaje en Los crímenes de Oxford es de los que buscan su sitio en el mundo. Lorna es para Leonor "la vida real que se cruza en el camino de dos hombres que viven poseídos por la intelectualidad. Por alguna razón , los conecta con un asunto de pasiones mucho más terrenales". Pareja de Martin (Elijah Wood), Lorna lo fue tiempo atrás de su idolatrado profesor, Arthur (John Hurt), con el que coincide en una sola escena. Esto dio lugar a una pequeña broma entre los actores. "John estaba celoso", explica Elijah Wood. "Estaba enamorado de Leonor. Hasta me pidió hacer algún flashback", ríe Álex de la Iglesia. Para el propio implicado fue injusto. "Era su amante pero no tuve ninguna escena de cama con ella. Lo hablé con Elijah. Le dije que era un cabronazo", remata con flema británica Hurt. Para Leonor, compartir con él aunque fuera sólo esa escena fue "un gran regalo", ya que luego coincidieron de nuevo en el rodaje de Lezione 21, debut del escritor Alessandro Baricco. "Hubiera estado más nerviosa. Me imponía como actor. Daba un miedo de la hostia... (risas). O sea: ¡Hola, Yo, Claudio". Y recuerda como anécdota: "Lo alucinante de trabajar con él es su experiencia, como cuando va y me dice: 'Cuando trabajé con Orson Welles...' (Leonor suelta una risa nerviosa y pone los ojos en blanco)" John Hurt le explicó que Welles nunca dejó de tener miedo a actuar porque a más años más opciones donde elegir y más posibilidades de equivocarse. "Y entonces le dije a John: 'Muchas graacias John por darme esta esperanza' Y me contestó: 'Eso fue exactamente lo que le dije a Orson'. Qué jodido... [risas]".

Si para John Hurt sentirse satisfecho con algo es "un insulto", la actriz reconoce que para ella también es difícil. "Me importa más lo que piense el director. Y Álex me dijo que estaba contento". Y las críticas de los demás, ¿cómo se llevan? "Las tengo en cuenta. Aunque si creo que tengo que hacer algo lo hago. Luego igual digo 'Menuda cagada'. Pues sí". Leonor pone como ejemplo el último videoclip de Marlango (Hold me tight), en el que, al estilo guaraná, se sube la camiseta por encima de la cabeza y se qeuda en sujetador. "Fue idea mía. Esa cosa que tienen los hombres de ¡guarrr!, ese punto mío de camionero, de reírme mucho de mi cuerpo. Hay que tener sentido del humor. Conmigo soy más hijaputa. Pero hay que hacer cosas. Cuando me preguntaban si había alguna razón para desnudarse en Son de mar (Bigas Luna, 2002), decía que no. Pues entonces, aquí tampoco [risas]".

¿Y eso de querer ser un tío? "En los festivales de cine saldría todas las noches. Un tío si llega con ojeras y sin afeitar está bien [risas]. Pero si eres chica te tienes que ir a dormir y perderte las fiestas buenísimas". Y añade: "Las carreras de los actores son más largas y bonitas. Las actrices con 55... ya te queda poco, hacer papelones de abuela...". Dice no entrar en webs sobre ella por pudor ("luego me siento rara") y odia que traten de etiquetarla. "Me da mucha angustia que la gente sepa de mí. Siempre he sido super rarita. Como decía Fernando Fernán Gómez: '¿Qué quiere ser usted? Quiero ser un bulto sospechoso entre película y película' [risas]". Un poco obsesiva ("aunque con el freno de mano siempre a punto"), Leonor conoce sus límites. "He visto películas que han sido taquillazos y a mí me han parecido repugnantes. Y he dicho que no porque moralmente he dicho: 'No puedo'. Admiro a los actores porno pero nunca haría ese tipo de cine. También rechazaría un papel en el que me tuvieran que maquillar más de dos horas. ¿El planeta de los simios? Ni de coña".

'SPAGHETTI' EN LA CAMA

Para ser Rita Hayworth, Leonor ha aguantado lo suyo (y lo sentimos). Tapar las cejas, perfilar las nuevas, una peluca que no se ajusta... Pero el resultado a la vista está. Para estar guapa hay que sufrir. Sensual y erótica, en el cine, como en las fotos, llena la pantalla. Como dice Álex de la Iglesia: "Tienes que mirarla, aunque haya otro actor. Tiene fuerza". Para Leonor: "En esta película me puse como rotunda, como más carnosa (saca pecho al decirlo), porque es así de natural... Es el año 92 y, claro, parece que no pero era ropa casi de los 80, de minifaldas apretaditas. En el mundo de la razón, cuando aparece Lorna ella es de tierra, de piel, visceral...".

Una muestra de esa rotundidad es una escena de cama donde la actriz, desnuda, y Elijah Wood juegan/se aman con unos spaghetti. Aunque el actor no lo entendió ("comer es muy sensual, aunque no diría que es común en mi país"), para Leonor resultó muy divertido. "Nos reímos mucho. Después de trabajar con Bigas aprendí cómo se deben hacer las escenas de desnudos", explica la actriz. "Aprendí con el mejor. Álex se reía mucho conmigo porque, como también me dice Pedro (Almodóvar, con el que trabajó en Hable con ella, 2002, y La mala educación, 2004): 'Sé una chica, asúmelo'. Y es que tengo un punto... Debe de ser por haber tenido muchos amigos: a veces soy mucho más bruta que el más bruto que haya en un rodaje". Así que Leonor, siempre p'alante... "En realidad, los spaghetti le caían a ella en la ingle y él se los comía de la ingle. 'Oye Álex', le dije, 'todo bien (ejem) pero yo lo de la ingle... buf, como que me cuesta'. Para rematar, no sabes el frío que hacía en esa habitación, pero espectacular", explica. "Pero me encanta porque no es intensísima, ni oscura. Es de... qué rico es follar. Y la estás viendo y está eso, cómo se quieren, qué bien se entienden. Y también es muy torpe, de caerse por el suelo, nos hicimos mogollón de moratones". A Álex de la Iglesia le importaban dos cosas: la naturalidad y que la escena no resultara sucia. "Si ensucian la cama tú desconectas. Ya no piensas en lo mucho que se quieren, sino en que se ha manchado la cama. Es así de primario". ¿Y Elijah, cómo se lo tomó? "No lo sabía, pero era su primera escena de cama", explica Leonor. "Me dijo cuando acabamos: ' Bueno, qué bien, ya está'. Y yo: 'Ya está, ¿el qué? [risas]. Y estuvimos tres días ahí...".

¿Eso quiere decir que si Elijah te hubiera dicho: "Soy virgen", habría resultado de otra forma? "No [se ríe]. En el fondo estas conversaciones son las que tenemos las actrices con los novios. Como 'a ver, te lo voy a explicar otra vez. Cuando se hace una escena de cama no hay nada sexual' [más risas]. Y sí me sigue pasando con mis parejas". ¡No es posible! "No, ya no, pero es lo menos fácil de entender. En el fondo es piel-piel, boca-boca... Pero una vez que has hecho una entiendes que es muy normal y son lo menos sexual del mundo. Estás en medio de un gemido y se oye '¡Corten!' Y tú: '¡Vale, bien!'. No te da para ponerte". Según confiesa Elijah Wood a él no le hubiera importado salir también desnudo, aunque matiza irónico: "Nadie tiene por qué ver mi culo, la verdad... Pero el culo de Leonor es otra cosa". Para el director se hubiera convertido en un problema: "Imagínate que cuando se abre el plano vemos el miembro de Elijah Wood". "No se hubiera hablado de otra cosa", le interrumpe Leonor. "Y además de no hablarse de otra cosa durante la película", continúa el director, "no era la intención. Si no, lo hubiera hecho". Álex termina la conversación pidiendo permiso para contar a Leonor lo siguiente. "Ella no quería enseñar las tetas, yo tampoco que se vieran. Pero ella pensaba que yo mentía". "Me tenía que quitar el sujetador e iba a parecer una escena de Aterriza como puedas, con esos planos de los 80", dice Leonor. Álex: "Así que le dije que se lo quitara, que no lo iba a sacar y que confiara en mí. Confío tanto que cuando rodamos se había dibujado en cada pezón una carita. Le dije: 'Vale' [se ríen]. 'Gracias por esta confianza sin límites".